Viernes 2 de octubre de 2026
¡Buenos días! Comenzamos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Hoy proponemos comenzar con una relajación… Invitamos a que, quien la dirija, vaya dando las instrucciones muy despacio, dejando pequeños silencios… Mientras la hacemos, podemos poner música tranquila de fondo… Nos sentamos cómodamente. Apoyamos bien los pies en el suelo y dejamos nuestras manos sobre las piernas. Si queremos, podemos cerrar los ojos. Vamos a empezar respirando despacio. Cogemos aire por la nariz… (dejamos unos segundos) Y lo soltamos lentamente por la boca… (dejamos unos segundos) … Otra vez… Cogemos aire… Y lo soltamos despacio… Una vez más… Cogemos aire… Y dejamos que salga lentamente. Ahora sentimos nuestro cuerpo tranquilo. Notamos nuestros pies apoyados en el suelo… Nuestras manos descansando… Nuestra cara relajada… Ahora vamos a imaginar que dentro de nosotros hay un pequeño tesoro. No podemos verlo con los ojos, porque está escondido dentro de nuestro cor...