Lunes 14 de septiembre de 2026
¡Buenos días! Antes de comenzar la oración de la mañana, es buen momento para situarse en el medidor emocional... ¿Cómo te sientes hoy?
¡Buenos días! Ya estamos en la segunda semana del curso. Poco a poco nos vamos adaptando a la rutina del tiempo escolar. Proponemos hoy, como oración de esta mañana, una lectura adaptada del evangelio de ayer, 24º Domingo del tiempo ordinario. También lo podemos ver a través del siguiente enlace:
Antes de escuchar la lectura, respiro despacio y
profundamente… Hago silencio en mi interior… Relajo mis músculos… Escucho lo
que Jesús me propone para parecerme cada día un poquito más a Él.
LECTURA: SETENTA VECES SIETE (cf. Mt.18,21-35)
Un día Pedro le
preguntó a Jesús: «Oye, maestro. Si un amigo me ofende, ¿cuántas veces le tengo
que perdonar? ¿Una, dos… hasta siete?» Jesús le miró muy serio y le dijo: «Ni
una ni siete, sino hasta setenta veces siete» –lo que quería decir es que
tantas veces como hiciera falta, o sea, que siempre hay que perdonar–.
Y para que entendiera
lo importante que es perdonar, le contó esta historia:
«Un hombre debía
muchísimo dinero al rey. Y cuando el rey quiso cobrar la deuda, el hombre no
tenía dinero para pagarle, así que le pidió que, por favor, le diese más
tiempo. El rey se compadeció, y le perdonó la deuda. El hombre salió del
palacio muy contento. Pero se encontró con un vecino que le debía a él una
cantidad pequeña. El vecino tampoco tenía dinero, así que le pidió que le diese
más tiempo. Pero el hombre se puso furioso, y en lugar de perdonarle mandó a la
policía que lo detuviera.
Cuando el rey se enteró
de lo que había ocurrido, se enfadó muchísimo y castigó a este hombre, y le
decía: ‘Con todo lo que te perdoné yo, ¿no podías haber perdonado tú a tu
vecino, que te debía mucho menos?’»
Y así Pedro comprendió
que Dios es como el rey que siempre nos perdona, y que por eso nosotros también
tenemos que perdonar a los otros, que son como ese vecino que también necesita
nuestra ayuda.
Jesús, te pedimos que abras nuestros corazones para que sean
capaces de perdonar y de pedir perdón cuando sea necesario.
Rezamos juntos… Padrenuestro…
