Martes 22 de septiembre de 2026

 ¡Buenos días! Hoy proponemos comenzar con la siguiente relajación. Se trata de un breve instante para, después, en el momento de la oración, mantener nuestra atención plenamente… Mientras la hacemos, podemos poner música tranquila de fondo…

 

Observa cómo es tu respiración: agitada o serena, corta o profunda, regular o irregular… Respira intentando que cada vez, tu respiración sea más tranquila… Cierra los ojos y concéntrate en el recorrido del aire en tu interior: cómo entra, te llena… y cómo lo expulsas… Poco a poco trata de que cada vez sea más profunda, más lenta... Respira llenando de aire el abdomen y el pecho. Expulsa el aire, muy despacio. Repítelo, lentamente otras tres veces…

Mantén tus ojos cerrados y concéntrate en todos los sonidos y ruidos que llegan de fuera: unos pasos, una puerta que se cierra, el ladrido de un perro a lo lejos, los pájaros… Poco a poco, empieza a prestar atención a los sonidos de dentro… quizás oigas el latido de tu corazón… o simplemente el sonido que hace tu cuerpo al respirar… Lentamente, vuelve a escuchar los sonidos de fuera… Sigue así, respirando tranquilo unos instantes…

Abre los ojos, al mismo tiempo que estiras los brazos hacia delante… Lentamente mueve los hombros de arriba abajo…

Ahora que estamos en calma, nos ponemos por parejas, mirando al compañero de al lado… Nos miramos a los ojos en silencio durante 10 segundos, regalándonos una sonrisa tranquila… En silencio, solo con la voz del interior decimos: "Esta persona que tengo enfrente es un regalo de Dios para mí. Es única e importante"… Le decimos flojito a la oreja: "Es bueno caminar contigo"

Seguimos en silencio escuchando la música tranquila y les invitamos a repetir varias veces en el interior, un versículo de una de las cartas que San Pablo escribe para que los Corintios aprendieran cómo quería Jesús que se portaran unos con otros: Habéis sido llamados a vivir unidos… Habéis sido llamados a vivir unidos… Habéis sido llamados a vivir unidos… Habéis sido llamados a vivir unidos…

Terminamos este momento de oración dándonos las manos y rezando juntos Padrenuestro…