Lunes 5 de octubre de 2026

¡Buenos días! Antes de comenzar la oración de la mañana, es buen momento para situarse en el medidor emocional... ¿Cómo te sientes hoy?

¡Buenos días! En este momento vamos a dedicar un momento a Jesús, a escuchar lo que quiere para nosotros. Proponemos hoy, como oración de esta mañana, una lectura adaptada del evangelio de ayer, 27º Domingo del tiempo ordinario. Antes de empezar es bueno prepararse con calma… Así que relajamos un poco el cuerpo… Respiramos despacio y escuchamos tranquilos. También podemos verlo en el siguiente enlace: 

 

PARÁBOLA DE LOS VIÑADORES HOMICIDAS – (cf. Mt 21, 33-43)


Los sumos sacerdotes y las autoridades del pueblo de Israel no entendían a Jesús. No entendían su buena noticia, y siempre le estaban llevando la contraria y le amenazaban con encarcelarle. Entonces Jesús les contó esta historia: «Un hombre tenía una finca, y encargó a unos trabajadores que la cuidaran. Él se marchó. Al cabo de un año mandó a un criado para recoger los beneficios de la finca, pero los trabajadores le dieron una paliza y no le pagaron lo que debían. Después mandó a otro, y a otro más, pero a todos los maltrataban. Entonces, el dueño decidió enviar a su propio hijo, pensando que los trabajadores no serían tan brutos. Pero a su hijo, en cuanto lo vieron llegar, lo mataron. Así que el dueño decidió volver, castigar a esos trabajadores malvados y entregar la finca a otros obreros mejores. Cuando terminó de hablar Jesús, los sumos sacerdotes lo miraban enfadados. Porque sabían que lo decía por ellos. Dios es como el dueño de la finca, y los sumos sacerdotes son como los trabajadores, que no hacen caso a sus enviados, ni siquiera a su hijo, que es Jesús.

 

REFLEXIÓN:

Vamos a cerrar los ojos un momento y a respirar profundamente mientras pensamos: ¿Cómo trato yo a las personas que están a mi lado?

En el Evangelio, Jesús cuenta la historia de unos trabajadores que tenían que cuidar una viña. El dueño les había confiado la viña, pero ellos no hicieron lo que debían. Cuando llegaron las personas que el dueño enviaba, no las trataron bien. Incluso cuando llegó su hijo, también lo rechazaron.

Jesús contó esta historia para enseñarnos algo importante: las personas y las cosas que tenemos a nuestro alrededor son un regalo que debemos cuidar.

Ahora pensamos un momento: ¿Cómo podemos nosotros cuidar y tratar bien a las personas que tenemos cerca? ¿Hay alguien a quien hoy puedo tratar con más cariño, respeto o paciencia?


Nos quedamos unos segundos en silencio y pensamos en esa persona.

HABLAMOS CON JESÚS (leemos despacio esta oración mientras siguen en silencio):

Jesús,


Ayúdanos a escuchar,

a respetar,

a compartir

y a tratar bien a los demás.

Que hoy sepamos cuidar un poco más

a las personas que tenemos cerca.


Rezamos juntos Padrenuestro…