Lunes 2 de noviembre de 2026
¡Buenos días! Antes de comenzar la oración de la mañana, es buen momento para situarse en el medidor emocional... ¿Cómo te sientes hoy?
¡Buenos días! Proponemos hoy, como oración de esta mañana, una lectura adaptada del evangelio del domingo, 31º Domingo del tiempo ordinario. Antes de escucharla, respiramos hondo 3 veces… Si te ayuda, cierra los ojos… y presta mucha atención a lo que Jesús nos quiere decir esta mañana.
LECTURA: HACIENDO FELICES A LOS DEMÁS – (cf. Mt 5,
1-12)
Había tanta gente
siguiendo a Jesús, que un día que iba a enseñarles tuvo que subirse a una
montaña para que le vieran desde lo alto. Los que iban con Jesús eran los
pobres, los enfermos, los más débiles de la sociedad. Y él se puso a hablar. Y
les decía. «Felices los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los
cielos. Felices también los que ahora lloran, porque serán consolados. Felices
los que sufren, porque heredarán la tierra. Felices los que tienen hambre y sed
de justicia, porque comerán hasta hartarse. Felices los que perdonan, porque
serán perdonados. Felices los que tienen una mirada limpia, porque verán a
Dios. Felices los que trabajan por la paz, porque se llamarán hijos de Dios.
Felices los perseguidos por trabajar por lo que es justo, porque suyo es el
reino de los cielos. Y si os critican por venir conmigo, felices vosotros
también. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el
cielo». La gente, cuando escuchaba estas palabras, se sentía de verdad feliz.
REFLEXIÓN
Fíjate cuántas veces repite Jesús “felices”, porque nos
quiere felices… Ese es su deseo hacia nosotros.
Imagina la gente que estaba escuchando a Jesús… Imagina sus
caras… Seguro que todos tenían una gran sonrisa. Lo que les decía les hacía
felices. Nosotros podemos ayudar a Jesús, intentando que los demás sean
felices. ¿No te ha pasado alguna vez, que ayudando a algún compañero, te has
sentido contento?
Piensa en alguien que quizá notes más triste, más solo… piensa
qué puede necesitar y cómo puedes hacer más feliz a esa persona.
Pídele a Jesús tener un corazón generoso que hace felices a
los demás.
Terminamos escuchando la canción BIENAVENTURADOS:
